Como podeis imaginar, hace tiempo que no escribo en mi cuaderno porque solo hago una cosa en mi tiempo libre: ver ese invento del demonio que es la TV.
Esta madrugada sonó el despertador para ver los dos capítulos finales de una serie de culto que no entienden ni los que escriben los guiones pero ahi estabamos todos: delante del televisor.
Yo no me engancho más.
Mi fidelidad televisiva solo para House y su equipo.
